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Durminentes
Eliminar gradualmente las vías de madera y hormigón de los ferrocarriles (durmientes) y sustituirlas por plástico reciclado es el futuro de los ferrocarriles. La vida útil del durmiente oscila entre 10 y 60 años y disminuye con el aumento de la intensidad del tráfico debido a daños mecánicos. Una fuente importante de residuos plásticos es el sector de los contenedores, que utiliza aproximadamente el 40% de la producción total de plástico. En esta industria, el cartón para contenedores de líquidos (LPB), una mezcla de polietileno, polipropileno, etileno-alcohol vinílico y tereftalato de polietileno, es el producto con mayor crecimiento. Otra fuente importante de residuos plásticos son los equipos electrónicos y eléctricos, que representan aproximadamente el 6% del uso total de plástico. El principal componente plástico es el acrilonitrilo butadieno estireno (ABS). Polietileno y polipropileno representan la mayoría de los productos reciclado posconsumo (PCR) y pos industrial (PIR).
Los durmientes (también llamados traviesas) son los soportes transversales bajo los rieles de una vía férrea. Su función es mantener la distancia fija entre carriles, distribuir el peso del tren hacia el balasto (la capa de piedras) y brindar estabilidad estructural. Si bien los durmientes de plástico reciclado están en sus comienzos de desarrollo en nuestro país; países como en Japón, Estados Unidos, México, Alemania, Inglaterra, Brasil, India, Dinamarca entre otros, cuentan con vasta experiencia en su aplicación desde hace muchos años.